SOMBI nació de una infección muy específica: la de tener mil pestañas abiertas al mismo tiempo y seguir sin terminar el trabajo. Una herramienta para escribir, otra para diseñar, otra para publicar, otra para medir. Y al final, contenido sin alma que nadie recuerda.
Había un virus más peligroso que el caos operativo: el tiempo. El tiempo que se le escapa a cualquier marca —grande o pequeña, agencia o negocio propio— haciendo tareas que una buena IA debería resolver mientras tú piensas en lo que de verdad importa: la estrategia, la creatividad, el cliente.
SOMBI no llegó para reemplazar a nadie. El buen community manager, el estratega, el creador — siguen siendo irremplazables. SOMBI llegó para que tengan más tiempo para serlo, y menos tiempo arrastrando los pies entre plataformas.
SOMBI materializa ideas en contenido tangible que permanece en el tiempo y en la mente de la audiencia. Siempre un paso por delante.
Cada parrilla generada está fundamentada en tendencias reales, análisis del entorno y mejores prácticas del mercado latinoamericano.
El marketing sin diversión no contagia. SOMBI tiene el humor y la chispa que hace que el contenido se comparta, comente y recuerde.
La mente que bautizó a SOMBI. Experta en marketing digital y branding, tuvo la idea original y definió el ADN estratégico de la plataforma.
El programador que le dio vida al zombi. Mateo construyó la plataforma desde cero y mantiene el motor tecnológico de SOMBI.